Una de las maneras para tratar tareas que son urgentes y no importantes es delegar. Delegar significa respetar nuestro tiempo y enfoque para lograr hacer las tareas que son urgentes e importantes tanto a nivel profesional como a nivel personal. ¿Cuantas interrupciones tenemos durante el día de gente que nos llama pidiendo un favor o por entrar a una reunión que no está planificada?

En estos casos delegar podría ser indicarle a la persona que nos pide el favor que otro compañero o compañera es la persona más adecuada para realizar esa tarea por x razón. Muchas veces no delegamos porque no queremos decir que no, porque creemos que podemos hacer todo, porque creemos que lo podemos hacer mejor que otros o simplemente porque nos es difícil dejar ir las cosas.

Finalmente delegar nos ayuda no a quitarnos trabajo de encima, si no a enfocarnos a hacer trabajo de alto valor. Trabajo importante y urgente, como por ejemplo resolver una crisis o cumplir con una fecha límite de un proyecto o tarea.

Muchas veces me encuentro que para las personas delegar es enviar un email o un texto, dejar una hoja sobre el escritorio o dejar un mensaje de voz. Finalmente, la tarea o no se hace, o se hace mal, o se hace tarde y las personas involucradas terminan culpándose una a otra.

Aquí van unos consejos sobre cómo delegar tareas para que finalmente se realicen de la mejor manera y todos seamos más felices:

Primero que todo debemos asegurarnos que la persona que va a realizar la tarea tiene el conocimiento y las herramientas para realizar la tarea. Debemos dar instrucciones claras del resultado que estamos buscando y cuál es la expectativa en relación a la calidad del producto final. Debemos poner fechas límites para finalizar la tarea y confirmar que la persona entendió al 100% todo lo que se necesita hacer. Muchas veces lo que creemos decir y está claro para nosotros, la otra persona lo entiende diferente.

¡Siguiendo esta receta para delegar asegura que la tarea se haga de la mejor manera y a TIEMPO!

Are You Ready?